MEMORIAS DE COLOMBINE
La primera periodista
Federico Utrera

 

Prólogo: Carmen de Burgos
Caract: 496 páginas. 200 ilustraciones
Primera edición: agotada
Segunda edición: corregida y aumentada
ISBN: 84-923433-1-1
Precio: 18 euros

INDICE

1901- Mi llegada a Madrid: la visita a la tumba de Larra.
1904- La primera periodista. Por Europa.
1906- La campaña en prensa por el voto y el divorcio. El destierro a la ciudad de los Cristos. Cuentos de Colombine.
1908- Los miércoles de Colombine. Nace la Revista Critica. Juan Ramón y Tomás Morales, mis adorados poetas. La justa causa de los judíos.
1909- La primera corresponsal de guerra. Las mujeres de Blasco. Julio Antonio y Ramón (La Serna), mal de amores. El Banquete a Fígaro.
1910- Mitin en la República de Lavapiés: por los cafés de Madrid.
1911- Con Rubén, Felipe Trigo y Doña Emilia.
1912- En defensa de Juan Ramón.
1913- Nos vamos a hacer las Américas.
1914- La primera Guerra Mundial: prisioneras en Alemania.
1915- A la luz de Pombo. Mi abogado Barriobero.
1916- Posando para Julio Romero de Torres. La muerte de Rubén y de Felipe (Trigo).
1917- Odios y amores de Rafa Cansinos-Asséns y Enrique Gómez Carrillo.
1918- La linterna de Diógenes.
1919- Llega la paz, renace Fígaro y muere Julio Antonio. La llegada de Alonso Quesada.
1920- El adiós a Don Benito (Pérez Galdós).
1921- La Cruzada de Mujeres.
1922- Espiritista en Portugal.
1923- Ramón me construye un sueño: El Ventanal en Estoril.
La 'dictadura alegre'. La madre de las greguerías.
1925- Huyendo de nosotros mismos: entre América y Nápoles. La Malcasada.
1928- El horror del error carnal al regreso de mi hija María.
1930- Ese invento moderno de la piscina.
1931- A las puertas del Congreso y de la Academia.
1932- Bodas de sangre: la muerte de Colombine.

SINOPSIS
Biografía de Carmen de Burgos "Colombine" (Almería. 1867- Madrid. 1932) la primera mujer que se dedicó al ejercicio profesional del periodismo en España, fundadora de la Liga Internacional de Mujeres Ibericas e Hispanoamericanas. Contiene mas de 200 ilustraciones de la época, cartas, textos inéditos e impresiones de los principales miembros de la generación del 98 y del 27, amigos y compañeros de "Colombine", entre ellos Blasco Ibáñez, Juan Ramón Jiménez, Ruben Darío, Benito Pérez Galdós, Rafael Cansinos-Asséns, Enrique Gómez Carrillo, Federico García Lorca, Tomas Morales, Alonso Quesada, Julio Antonio y Salvador Rueda. Incluye además el epistolario inédito entre Carmen de Burgos y Ramón Gómez de la Serna, con el que convivió durante veinte años.

 

EL AUTOR
Federico Utrera es un periodista que arribó a Madrid en la década de los felices ochenta con una mano delante y otra detrás. Sin mas padrinos que sus propias manos, comenzó colaborando con diarios de la periferia, aunque poco a poco, y con mas voluntad que acierto, logró introducirse en las pantanosas aguas mediáticas de la capital. Hizo algunas diabluras en la radio pero no daba la talla como tertuliano. Emprendedor nato y con una imaginación quijotesca, se rodeó de un grupo de periodistas tan osados como Él y fundaron la Asociación de Periodista Parlamentarios (APP), en la que ha ocupado cargos siempre por encima de su talento. Alcanzó su mayor gloria en la Comisión Constitucional del Congreso, donde ilustró a sus señorías sobre el secreto profesional y la cláusula de conciencia. Sus ideas fueron lógicamente desatendidas. Su carrera literaria es corta y su calidad por ahora escasa. Prologó un libro de poemas de su tía Victoria Cuenca y lo llamaron para dar el pregón de su pueblo. Confiesa que sintió una emoción singular cuando subió al púlpito (el pregón se daba en una iglesia). Allí también descubrió que era un mediocre orador. Escribió un libro sobre la transición política en el archipiélago y abusó también de un grupo de incondicionales, a los que convenció para crear la editorial Muley Rubio, con la que publicó sus siguientes libros, "Memorias de Colombine. La primera periodista" y "¡Diputado Blasco Ibáñez! Memorias parlamentarias". Su finalización casi le cuesta el divorcio, pues les puso mucha pasión y les dedicó demasiado tiempo, hasta el punto de que su esposa creía que le engañaba. Gracias a su trabajo en Las Cortes, alterna con príncipes y ministros, a los que algunas veces atosiga con comentarios impertinentes que proceden de lugares de dudosa reputación, lo que vulgarmente se llama "la calle". Por la noche también intercambia esas confidencias con mendigos o harapientos que aguantan sus peroratas a cambio de unas monedas. Aunque procede de buena familia, su patrimonio es modesto. Vive al día. Pero posee una inmensa fortuna que hasta ahora nadie ha logrado arrebatarle: su libertad. Como buen escorpión, le gusta caminar despacio y a ras de tierra, moverse entre bambalinas y guardar su intimidad. Pero cuando alguien le atiza o divisa una injusticia, saca sus pinzas y puede llegar a dar picotazos de muerte. Son las únicas ocasiones en las que destila veneno, pues habitualmente pasa por una persona apacible y normal, si es que se puede ser normal en estos tiempos de confusión, cólera y consumismo.

 

RESEÑAS Y CRITICAS
Entrevista con Federico Utrera (ABC)
Un libro rescata a la pionera del feminismo, por Wilson Manrique (El País)
El rescate de Colombine, por J.J. Armas Marcelo (ABC)
La biografía de Carmen de Burgos (El Universal de México)
La primera periodista, por Martín Prieto (El Mundo)
Colombine y Federico, por Rafael Martínez Simancas (El Boletín)
Las faldas del 98, por Javier Vidal (El Nacional de Caracas)
Tipos de interés: Federico Utrera, por Carlos Santos (Diario de Andalucía)
Feminismo y Periodismo, por Pedro García Cuartango (La Esfera-El Mundo)
La dignidad recuperada de Colombine, por Miguel Angel Blanco (Ideal)
Colombine, por Larry Alvarez (Canarias 7)
La Colombine de Utrera y Canarias, por J.J. Armas Marcelo (Canarias 7)
Entrevista con Federico Utrera (La Voz de Almería)
Viaje literario por el Parque, por Miguel Galindo (El eco del Parque)
Escritores almerienses triunfan en Madrid, por J.J. Hernández (Foco Sur)
Memorias de Colombine, por J.L.García Martín (ABC Cultural)
La mujer y el periodismo, por Antonio Rojas (Pleamar-Canarias 7)
Mucho más que la primera periodista, por M.A. del Arco (Tiempo)
Adelantada a su tiempo, por Nelson Marra (Interviu)
Carmen de Burgos, primera periodista, por Juan Cantavella (Dº de Burgos)
A propósito de Colombine, por Luz Caballero (Pleamar-Canarias 7)
Mujer y periodismo en Moya, por J.J. Laforet (Diario de Las Palmas)
Colombine en Toledo, por Enrique Sánchez Lubian (La Tribuna de Toledo)
Entrevista con Federico Utrera (Las Provincias)
Colombine, Felipe Trigo y Carolina Coronado (El Periódico de Extremadura)
Entrevista con Federico Utrera (Heraldo de Aragón)
Colombine, una almeriense ilustre, por Margarita Rodríguez (El Eco del Parque)
Colombine, por Antonio Domínguez (El Periódico de Aragón)
Colombine y Rodalquilar, por Federico Utrera (El Eco del Parque)
Colombine: impulso histórico, por Dora Martínez Alfaro (Arte de Vivir)
Colombine, rebelde con causa, por Antonio Jiménez (Arte de Vivir)

 


Gabriel Cañas
Confieso que yo no sabía quien era Colombine. Había oído hablar de ella muy vagamente, y por eso hice una encuesta casera, entre los colegas periodistas como yo y como ella, que tampoco sabían quien era. Incluso alguna persona me proporcionó una descripción un poco rarita... Esto es bastante habitual, porque las mujeres notables siempre dejan de pertenecer a la Historia, nunca pasan a la posteridad, se nos ha negado sistemáticamente. En el servicio de documentación de El País, que es bastante amplio, tampoco había prácticamente nada sobre ella. Un día quise ver si había alguna cosa y encontré una breve referencia en una enciclopedia de España que así empezaba: "Carmen de Burgos nacida en Almería, en 1867 y fallecida en 1932, casada muy joven y tras ser abandonada por el marido, decide trasladarse a Madrid..." Luego una puede empezar a pensar si fue importante gracias a la iniciativa del marido de abandonarla. Realmente es tan injusto que yo creo que Federico Utrera se ha portado como un caballero andante porque ha rescatado a su dama de la cárcel del silencio en la que estaba prisionera y ha restituido su honra. "Memorias de Colombine" es un libro muy extenso y no existen esas descripciones tan parciales sobre un personaje tan importante, porque una vez que lo lees te das cuenta que Carmen de Burgos era una persona que tuvo mucha importancia a nivel literario, tenía novelas, libros a los que se le dieron la bienvenida incluso en un momento en que era difícil que una mujer pudiera hacer cosas. Uno de sus amigos, Rafael Cansinos-Asséns, decía que "caso admirable es que en este país, donde la mujer española suele pensar poco, escritoras como Carmen de Burgos sepan de encajes y de almas". Y además de esa faceta literaria vivía la política... Me resulta admirable y fascinante conocer ahora que hubo una mujer en este país que luchó por el sufragio universal, la abolición de la pena de muerte, la ley del divorcio, (que le atañía directamente a ella) y por una serie de causas que creía que eran justas y que luego, cuando llegó la República, se abrieron paso. Desde el punto de vista periodístico, existen varios detalles en el libro que me han llamado mucho la atención. Me gusta el hecho de que fuera una 'curranta' del periodismo. No fue la primera periodista que hubo en España, pues estaba Emilia Pardo Bazán. Pero ella tenía posesiones y Colombine tenía que trabajar realmente. Decían sus amigas que esta mujer no hacía nada gratis, lo necesitaba para vivir, y en eso se asimilaba más a nosotras. Era además una trabajadora del periodismo, que tuvo que ir a Melilla y convertirse en la primera corresponsal de guerra, que tenía que escribir un libro de cocina y que trabajaba y hacía entrevistas. Tenía que vivir de esto y eso le acercaba más a la modernidad, que ella tanto admiraba. Otra cosa que me ha encantado de este libro es que empieza con un retrato de ella sobre sí misma que es maravilloso, porque es tal y tan grande el descredimiento que posee sobre lo que es, en aquel momento, una mujer reconocida, que a mi me ha hecho pensar que todos los periodistas deberíamos reflexionar sobre ello. Creo que si los periodistas fuéramos más humildes y más descreídos, realizaríamos un periodismo mucho mejor. Porque es la única manera de aprender y de intentar contar las cosas sin prejuicios, que han hecho tanto daño a las mujeres a lo largo de nuestra Historia. Federico Utrera, al rescatar la figura de Carmen de Burgos, ha recuperado también toda una Época de la vida española muy interesante. La ventaja es que era un periodo muy emocionante y la gente que idolatraba la modernidad nunca pudo sospechar que el siglo XX iba a ser tan terrible y cruel. Era gente que pensaba que el futuro iba a ser estupendo y el mundo iba a ser inmejorable. Por eso creo que hay comprar este libro y agradecerle al autor que lo haya escrito.


Trinidad de León Sotelo
Los periodistas tenemos un oficio del que se dice que somos aprendices de todo y maestros de nada. Lo que sí es cierto es que debemos estar preparados para escribir de todos y para todos, aunque si podemos barrer para casa, en esta ocasión no precisamente basura, tanto mejor. Y eso es lo que hicimos cuando presentamos un libro de un periodista sobre una periodista, que fue la primera en España. Carmen de Burgos 'Colombine', trabajadora y luchadora al ciento por ciento, se prodigó en diversos medios, entre ellos ABC, donde en la actualidad yo trabajo. Pero supongo que estuve en la presentación junto a Federico Utrera no sólo porque fuera una biografía más que completa sobre Colombine, como mujer primera en un oficio que hoy es de tantas, ya que el hecho de ser pionero en algo no es suficiente para que de pie a otro título de gloria. Pero si quien da ese paso es mujer, la cuestión tiene una circunstancia peculiar y quizá de ahí que el autor estuviera rodeado de mujeres en la presentación. No le molestaría esto a Carmen de Burgos, que tanto batalló por la emancipación de la mujer española. Al contrario, le agradaría contemplar cuanto han cambiado los tiempos y seguramente se enorgullecería de tantas y tantas mujeres que han ido dejando su granito de pelea a contracorriente para conseguir las parcelas ya conquistadas. Lo que le gustaría menos sería que se le diera al acto un tinte feminista, porque ella confesó no ser feminista y solía decir que quienes lo eran pertenecían a clases acomodadas, porque lo propio de la mujer del pueblo era ser anarquista. Ya escribió Simone de Beauvoir que la mujer carece de conciencia de clase y eso es un daño para nosotras. Es más fácil que una duquesa vote como su marido que como una de sus criadas. Queda dicho que lo importante no es tanto ser pionero en un oficio sino lo que se haga en Él y la verdad es que Carmen de Burgos cumplió, no se amilanó ante las dificultades y estuvo siempre alerta para que nada digno de mención se escapara de su pluma. Personalmente siento autentica veneración por las mujeres que no sólo han vencido obstáculos sino que se han planteado la vida como si estos no existieran y han sabido hacerse un hueco en la Historia. De hecho, en mi biblioteca figura Colombine y existen grandes espacios dedicados a biografías o autobiografías de mujeres de mayor o menor celebridad, pero que han empleado su inteligencia en hacer de sus vidas lo que querían para sí mismas y para las demás. Por eso le doy las gracias a Federico Utrera, por añadir este volumen junto a los que me han proporcionado el orgullo de ser mujer.


Carmen Gurruchaga
La lectura del libro "Memorias de Colombine" de Federico Utrera me ha parecido muy interesante. Describe de una manera minuciosa una parte muy importante de la Historia de España entre 1901 y 1932, poco antes de la guerra civil, y desde el punto de vista cultural, político y social esa Época era igualmente interesante. Además creo que la vida de Carmen de Burgos nos produce un envidia espantosa porque conoció a personajes como Pío Baroja o Miguel de Unamuno, convivió con ellos y a mí también me produce envidia porque me hubiera gustado conocerlos. Incluso nos produce envidia a todas las mujeres que llevamos años luchando porque la igualdad de la mujer sea real y la postura de quien luchó por el voto femenino y quien trabajó en condiciones de igualdad con los hombres cuando todavía hoy existen muchas mujeres que no lo pueden hacer, me parece envidiable. Por otro lado en el libro se aprecia que nada es nuevo, todo está inventado. Su hija se lió con Ramón Gómez de la Serna, algo que hemos visto con Woody Allen y su hija. Vemos que ella no se fía mucho de la clase política cada vez que hace una encuesta, (no se me enfaden las políticas por favor), o cada vez que quiere recabar la opinión de personajes políticos o de diferentes sectores que influyen en la vida, para ver como se enjuicia la posible regulación legal del divorcio. Y también se ve como los intelectuales le contestan de una manera sincera y para colaborar con ella, mientras que los políticos se escaquean. Eso sigue pasando hoy exactamente igual. Y luego resulta extraño que una mujer en 1901 venga de una ciudad de provincias, con su hija, divorciada, y a los pocos años tenga la "suerte" de no ser divorciada sino viuda, pues se muere el marido. Ella lo cuenta como suerte, porque estar divorciada era una cosa socialmente "horrorosa". Y consigue abrirse camino en Madrid, ser enormemente respetada y luego, como no podía ser de otra forma, olvidada porque era mujer. Su vida fue muy interesante, su trabajo muy fecundo desde el punto de vista literario, su aportación social enorme desde el punto de vista de la mujer... Y en cambio, en 1998 muy poca gente sabe quien era Carmen de Burgos. Si ella hubiera sido un hombre, en 1998 todo el mundo sabría que fue uno de los personajes más relevantes de los primeros treinta años del siglo XX.


Juancho Armas Marcelo
Al margen de las bibliografías y los estudios selectos, académicos y universitarios, el libro de Federico Utrera "Memorias de Colombine. La primera periodista" no solo es un hallazgo que nos desnuda y descubre sensualmente la múltiple, atrevida y riquísima personalidad de Carmen de Burgos, Colombine, sino que rescata a la periodista principal de su momento y época para que las lectoras (seguro que esta osadía de Utrera tendrá miles) y los lectores puedan conocerla y convertir el libro en un fetiche de leer, y a Colombine en la suerte de diosa que llegó a ser para los mejores de sus amigos, tras ser recuperada hoy gracias a otra impertinente osadía: la creación de HMR Editores, que nace con este ensayo novelado en primera persona y que, respire mucho o muera en poco tiempo entre tantos monstruos prestigiosos de nuestra industria editora, pasará a la Historia con el nombre de Colombine. Confieso que, a pesar de la documentación, las fichas técnicas, las explicaciones y las matizaciones de Utrera sobre cada episodio de la vida, la pasión y la muerte de Colombine, su texto sobre Carmen de Burgos lleva regusto a leyenda, a relato de aventuras entrecortadas, a novela de amor (de amores tumultuosos, simultáneos, secretos y sucesivos) en un tiempo muchas veces sórdido y otras tantas relegado al olvido.


Martin Prieto
Como los machistas reciclados tendemos a regresar al monte, hemos de agradecer a Federico Utrera haber rescatado de las hilachas de una memoria que ya se disipaba a Carmen de Burgos, Colombine, quizás la primera periodista profesional que dio este país, y en tiempos tan poco cómodos como el reinado de Alfonso XIII. El vendaval de la Guerra Civil apagó el recuerdo de esta almeriense tan actual, escasamente agraciada incluso para su época, casada con un dipsómano militante de la violencia doméstica, que vino a Madrid con una hija a pelear en un mundo masculino y sostener derechos entonces tan discutibles como el divorcio o el sufragio universal.


JL. Garcia Martin
A pesar de sus limitaciones, no resulta en absoluto desdeñable esta singular aportación al mejor conocimiento de Carmen de Burgos (y no solo de ella: de Ramón Gómez de la Serna y de otros escritores de su tiempo se nos ofrecen datos inéditos). Colombine fue todo un personaje, nadie lo duda. Pero es también algo más: la autora de una ejemplar biografía de Larra, de memorables libros de viaje, de un puñado de narraciones que aun se leen con placer. Estas apócrifas memorias, muy copiosamente ilustradas, pueden ayudar a que vuelva del purgatorio del olvido. Bienvenidas sean.


Nelson Marra
Federico Utrera, periodista y escritor, emprende un viaje sentimental en torno a una gran protagonista intelectual de los primeros treinta años de nuestro siglo: Carmen de Burgos, conocida con el "nom de guerre" de Colombine. El trabajo de Utrera es serio y exhaustivo y está concebido desde el amor y la admiración por esta mujer absolutamente rupturista para su tiempo y desde el respeto y el mimo con que trata sus memorias, plagadas de anécdotas, de pensamientos avanzados, de sensibilidad creativa, de menciones vivas a los creadores de su época. Colombine vivió a caballo entre dos inolvidables generaciones: fue hija del 98 y madre del 27. Fue modernista, romántica, enormemente participativa en lo político, protagonista de tertulias de prestigio, apasionada en sus grandes amores y orgullosa de su mejor obra: su hija.


Tomás García Yebra
Cuando las mujeres de diferentes tendencias políticas se reúnen para defender o reivindicar sus derechos forman una piña y no suelen discrepar en casi nada. La esposa del presidente del Gobierno, Ana Botella, la diputada de Izquierda Unida, Rosa Aguilar, y la ex ministra socialista de Cultura, Carmen Alborch, compartieron mesa y micrófono en la Casa de América para presentar las memorias de Carmen de Burgos, "Colombine", una de las primeras mujeres que lucharon públicamente por la igualdad de derechos entre ambos sexos. Periodista y escritora, "Colombine" alzó la voz por la conquista del voto, por el derecho a abortar y por la igualdad de oportunidades, entre otros muchos asuntos. Las memorias, recopiladas y comentadas por el periodista Federico Utrera, también contienen un epistolario inédito de "Colombine" y Ramón Gómez de la Serna. En una sala donde no cabía un alfiler, Ana Botella calificó a la protagonista del libro de "adelantada de su tiempo" y Rosa Aguilar de "curranta del periodismo". Carmen Alborch dijo que su figura pertenece más a la historia real que a la historiografía oficial (...). Aparte las tres damas citadas, que acapararon fotografías, casetes y cámaras de televisión, también intervinieron tres periodistas de los tres periódicos más representativos de la capital: Gabriela Cañas (El País), Trinidad de León (Abc) y Carmen Gurruchaga (El Mundo), como homenaje a los rotativos en los que colaboró la protagonista de la obra (...).


Mirta Drago
Tres políticas y tres periodistas presentaron ayer el libro que ha rescatado del olvido a Carmen de Burgos, Colombine. Ha sido un hombre, Federico Utrera, el que resucitó a esta almeriense que en 1901 llegó a Madrid, divorciada y con una hija. En su libro "Memorias de Colombine. La primera periodista" se glosa la vida de una apasionada que en las primeras décadas del siglo luchó en favor del divorcio, del voto femenino y de la abolición de la pena de muerte (...).

Diario 16
G.G.M.

El libro "Memorias de Colombine. La primera periodista" del escritor Federico Utrera ha llegado a las librerías para paliar el olvido al que la posteridad sometió a la novelista y precursora de los derechos civiles de la mujer en España, Carmen de Burgos "Colombine", de cuyo fallecimiento se cumplió en 1997 sesenta y cinco años. Seis mujeres y el autor se dieron cita ayer en la Casa de América para reivindicar la figura de una batalladora -amiga de Unamuno, Baroja, Azorín- que se empotró con la intolerancia de una época y de una sociedad que no supo comprender sus propuestas de igualdad. Separada de su marido y vilipendiada por ello, autora de libros por encargo y corresponsal de guerra en Melilla, Colombine fue una de las primeras personas en exigir el sufragio universal para las mujeres, así como la legalización del divorcio. Utrera contó ayer que a principios de siglo, si un hombre mataba a su mujer por haber cometido un adulterio, era absuelto porque no estaba penalizado en la ley. "Colombine promovió una reforma del Código Penal para evitar que esto continuara así". (...) Carmen de Burgos fundó la primera agencia de comunicación transcontinental y puso en marcha la Liga Internacional de Mujeres Ibéricas e Hispanoamericanas.


Ana Yebra
Carmen de Burgos, "Colombine", la primera mujer periodista de la historia de España, luchadora y pionera de los derechos de la mujer, es rescatada del olvido por un moderno cronista que presentó hoy en Madrid un libro sobre su vida. "Memorias de Colombine. La primera periodista", del cronista político Federico Utrera, es el relato de treinta años de la historia de España a través de la vida y las acciones de esta mujer que defendió, entre otras causas, el divorcio y el sufragio universal, ahora tan asumidos y antes tan quiméricos. Utrera, que se documentó durante tres años, explicó que lo peor fue descubrir que la periodista "ha pasado desapercibida, sepultada, ignorada cuando no vilipendiada, bajo una losa de silencio y de infamias" como fue el ser recordada como la amante, a sus 40 años, de Ramón Gómez de la Serna, de 19 años. El escritor resaltó como "sin ningún género de dudas, fue la primera mujer que se dedicó al periodismo y se manchó las manos de tinta en las redacciones", ya que lo hizo para sobrevivir como trabajadora y madre separada, no por afición a las letras. Aunque quizás sea más destacable la visión internacionalista que tuvo cuando creó la Liga Internacional de Mujeres Ibéricas e Hispanoamericanas, que según el escritor, formaron las mujeres "vanguardistas, intelectuales, científicas, artistas y gente de todo tipo" de la época y los dos continentes. De hecho, todas estas mujeres pasarían a formar parte de un ambicioso proyecto de Colombine que las convirtió en las primeras corresponsales de prensa para el origen de lo que sería, según Utrera, "el primer esbozo de la primera agencia de prensa, tal como se entienden ahora". (...) Asimismo, en su interés por conocer otras culturas, recorrió Latinoamérica cuando era dificilísimo viajar para las mujeres solas, y se hacía en barcos de vapor. En Chile sería condecorada y nombrada miembro de la Real Academia del país, en México mantuvo fuertes contactos con una de las fundadoras de la Liga de Mujeres, Elena Arizmendi, y en Perú se prodigó en contactos con mujeres científicas, además de recorrer el país de arriba a abajo. (...)


Antonio Rojas
El anfiteatro de la Casa de América de Madrid, abarrotado de público y medios de comunicación, acogió ayer la presentación del último libro de Federico Utrera, corresponsal de Canarias 7 en la capital de España. (...) Autor también del libro "Canarias, secreto de Estado", Federico Utrera se declaró un admirador incondicional de Colombine y confesó que había leído sus obras "El voto de la mujer", "El divorcio en España" o "Ellas y ellos", entre otras, con "devoción de creyente". Lamentó, sin embargo, la ausencia de homenajes públicos a una de las mujeres más influyentes e importantes de este siglo, cuya transcendencia literaria, política, social y periodística se ha querido silenciar. (...)

ACN Press
Recuperar la figura de Carmen de Burgos, Colombine (1879-1932), su imagen verídica, y no la distorsionada, repetida en las diferentes historias que han surgido sobre ella, es el objetivo emprendido por el periodista almeriense Federico Utrera, que durante dos años ha llevado a cabo una investigación que se ha materializado ahora en el libro "Memorias de Colombine. La primera periodista". (...) El acto organizado para su presentación ha sido muy simbólico. Utrera se ha rodeado de mujeres, y ha dejado una silla vacía (la de Colombine), uniendo diferentes tendencias. (...) El libro ha sido editado por HMR Ediciones. La portada ha sido elaborada por Carlos Horacio Valera y el diseño interior es obra de Alfonso Lázaro, ambos almerienses.


Miguel Angel del Arco
Carmen de Burgos pasa por ser la primera periodista española, pero fue mucho más. La compañera de Ramón Gómez de la Serna escribió libros, teatro, poesía, hizo traducciones y, sobre todo, fue libre e independiente. Cansinos-Asséns, Pérez Galdós, Blasco Ibáñez y Rubén Darío fueron sus amigos y contertulios. Un libro meticuloso y apasionado para descubrir una figura con mucho que contar.

EL VOTO DE COLOMBINE
Ana Botella, militante del PP

Confieso que para mí fue una satisfacción presentar el libro de Federico Utrera, "Memorias de Colombine", porque hace referencia a un pequeño trozo de la Historia de España desde el punto de vista femenino. Colombine realmente ha sido una desconocida y tengo que reconocer con vergüenza que yo tampoco la descubrí hasta que leí el libro. Y es que adentrarse en las casi quinientas páginas de esta atípica obra es bucear en los primeros años de la Historia de este siglo. Colombine, sin lugar a dudas, fue una adelantada a su tiempo y luchó por una serie de conquistas que hoy nos parecen naturales, pero que nunca han sido así. Por eso voy a insistir una vez más en su reivindicación del sufragio universal, porque creo que es un asunto clave en su existencia. Carmen de Burgos, en un momento de su vida, abrió en 'El Heraldo de Madrid' una encuesta para conocer la opinión de los intelectuales y de los políticos sobre el sufragio femenino. Merece la pena citar alguno, pues el conde de Romanones le contestó que "no me opongo al voto femenino por considerar inferior a la más bella mitad del género humano. Si entre nosotros la práctica electoral nos lleva a tantas corruptelas ¿que será interviniendo el elemento femenino? Y no ciertamente por mayor falta de sentido moral, sino por menor resistencia ante las pasiones que el ejercicio del sufragio lleva consigo". Esto ahora resulta insólito y casi cómico, si no fuera por la gravedad de lo que suponía la situación en ese momento. Ahora nos parece increíble, pero quizás no tanto porque si en España el sufragio universal se consiguió en la Segunda República, en un cantón suizo, centro de Europa y del mundo civilizado, el voto femenino se obtuvo hace sólo seis o siete años. Por lo tanto, no nos puede extrañar demasiado que en otra parte del globo como es Afganistán, los 'talibanes' decidieran que las mujeres dejasen de estudiar y se quedasen prácticamente encerradas en su casa. Esas luchas que han existido por los derechos de la mujer y esas conquistas siempre se han producido gracias a personas que han sido pioneras en un determinado momento de su historia. Carmen de Burgos tenía una ideología feminista, aunque no era una persona dogmática, pero el feminismo fue probablemente su forma de vida y su conducta y pienso que eso al final es la mejor manera de luchar por una cosa. Ella decía sobre el feminismo que "el justo medio está en encauzar las facultades femeninas con una educación sólida y equilibrada. No se nos deben pedir heroicidades ni cosas extraordinarias. Basta con desenvolver todas nuestras facultades. No dejar que se esterilicen los humanos y que la mitad del género humano no sea un peso muerto para dificultar la labor de la otra mitad". Estas palabras, después de 80 años escritas, siguen teniendo vigencia y ha sido Victoria Camps la que ha publicado recientemente un ensayo sobre este asunto que podría tener mucha relación con lo que decía Carmen de Burgos en su momento. Con esto vemos que los avances sociales no son fáciles y que para nuestra protagonista no lo fueron en absoluto. Su vida está llena de prejuicios y descalificaciones a las que tuvo que hacer frente. En este trabajo minucioso de investigación que ha hecho Federico Utrera, al que agradezco que haya escrito este libro, se nos muestra además como Carmen de Burgos fue uno de los ejes de una o varias generaciones de brillantes escritores que forman parte de la literatura universal, alguno de los cuales llegó incluso a alcanzar el Premio Nobel: Pío Baroja, Juan Ramón Jiménez, Ruben Darío, Galdós, Azorín, Blasco Ibáñez... todos ellos pasaron por su vida y todos alcanzaron la fama muchísimo antes que ella. A través de sus cartas y de muchas de las misivas que se publican en el libro podemos aprender algo más de una época apasionante, intensa, social y políticamente como pocas, al contar con una de las generaciones literarias mas brillantes de la Historia de España. Y estoy de acuerdo con quienes sienten envidia de ella por haber podido conocer a estos personajes, aunque como mujer yo prefiero el momento actual, porque pienso que el mundo avanza y a Carmen de Burgos posiblemente le hubiera gustado más disfrutar esta vida que la que ella vivió. Este libro es sin duda una gran contribución a la plena equiparación social y política de hombres y mujeres y es cierto que el presente y futuro se vislumbran mejor de lo que podría pensar Colombine o sus contemporáneas. Y existe algo muy importante que está presente en todas sus páginas: los hombres no se deciden a cruzar la frontera que supone rechazar los prejuicios de la asimilación de la igualdad de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad. Y por eso mismo, yo me permito recomendar a todos los hombres que lo lean.

PASION, REBELDIA, ARTE Y LIBERTAD DE COLOMBINE
Carmen Alborch, independiente y ex ministra de Cultura con el PSOE
Las "Memorias de Colombine", de Federico Utrera, se inscriben en un movimiento muy amplio que afortunadamente existe desde hace algún tiempo y que pretende sacar a luz a mujeres que han sido importantes en la Historia, pero que sin embargo no han estado en la historiografía. Este es un trabajo que a mí me ha venido apasionando desde hace mucho tiempo y la verdad es que me ha llamado mucho la atención de manera positiva que desde hace muchos años hablábamos mucho las mujeres pero escribíamos poco, y si no se escribe, es más difícil que quede constancia de las mujeres y de su obra. Afortunadamente, a partir de una mayor sensibilidad, se han ido rescatando a mujeres que han sido importantes en la Historia y existe una bibliografía cada vez más amplia que nos devuelve el orgullo de ser mujer. Aunque todavía tenemos un camino largo que recorrer y no estamos ante la igualdad real, sí se han dado pasos importantes. Y reconocer a mujeres que han realizado transgresiones relevantes siempre es de interés. Este caso creo que es especial, porque Federico Utrera ha hecho una obra con todo el amor y la pasión, ama muchísimo a Colombine y ha realizado un trabajo estupendo para recuperarla. Si esta mujer era feminista o no, dependerá de lo que entendamos por feminismo. Ella, en un momento determinado, dice que no lo era, pero si analizas bien su obra, podemos considerarla feminista en el sentido de que lucha por la igualdad de las mujeres y de sus derechos. Y eso, desde luego para mí, es feminismo, y no tengo ningún miedo a la palabra. Pero Colombine fue también una mujer honesta, que lucha por su libertad y la de las mujeres, que es periodista pero también una gran viajera y cosmopolita, y que representa magníficamente lo que es la superación a través del conocimiento y el esfuerzo, la lucha por unos ideales. Creo que es una mujer digna de que se le haya dedicado esta biografía intensiva y que no es por otra parte al uso. Contaba Colombine que una vez le encargaron que tradujera un libro de Moebius, que se llamaba "La inferioridad mental de la mujer" y ella, claro, tenía que vivir, aunque le producía mucha repugnancia tener que traducir este libro. también me gusta mucho del personaje como trabajaba y mantenía relaciones con los demás. Y por mi tierra, que es Valencia, de la que decía que era "la tierra que más amo, porque tiene pasión y rebeldía, arte y libertad". Creo que se identifica mucho con esta parte del Mediterráneo, y ella misma se ve en la introducción del libro como naturalista romántica: "me gusta todo lo bello y la libertad de hacerlo sin afiliarme a escuelas", solía decir. Creo que es una manera de ver que luchaba por la libertad, no sólo por los derechos de la mujer, y que demuestra que tenía un amplio compromiso político. Me ha gustado mucho la manera que tenía de trabajar, y es que cada vez que se planteaba un tema, por ejemplo el divorcio o el sufragio universal, abría correspondencia con gente que consideraba de interés y les preguntaba sobre el asunto. Este epistolario también está recogido en el libro y me parece muy interesante leer opiniones de gente muy ilustre sobre estas materias. Existen ocasiones en que las mujeres y los hombres piensan que todo lo que ha pasado en la conquista por los derechos de igualdad ha sido natural y están superadas, pero yo pienso que Colombine fue siempre una transgresora, en el buen sentido de la palabra, una rebelde. Y además los planteamientos que hizo son dignos de todo respeto. Por eso, yo me sumo a las felicitaciones que ha recibido Federico Utrera por su libro.

COLOMBINE Y LA IGUALDAD DE LA MUJER
Rosa Aguilar, alcaldesa de Córdoba por Izquierda Unida (IU)
Confieso que estuve orgullosa de presentar, junto con otras personas, el libro de Federico Utrera "Memorias de Colombine", que versa sobre la figura de Carmen de Burgos, una mujer que se anticipó a su tiempo por su profesión de escritora y de periodista, pero también por su ideario feminista, por vivir acorde con el inconformismo que profesaba y que le llevó a enfrentarse a su Época. Carmen de Burgos fue la primera mujer periodista, 'curranta', en un país como el nuestro donde la discriminación hacia las mujeres es todavía hoy una realidad cotidiana. Un país donde se puede decir que existe una igualdad de derechos pero no de hecho, donde todavía las mujeres van a la cárcel por abortar o donde se producen sucesos como los que han ocurrido recientemente en Albacete. Yo creo que Colombine es una persona a la que la sociedad todavía no ha hecho justicia y el libro de Federico Utrera viene a llenar un injusto vacío y a recordar y reivindicar a esas mujeres que, en muchos casos desconocidas para el gran público, han hecho posible con su entrega y trabajo, gran parte de los avances en el camino de la igualdad. Su esfuerzo no fue en vano, pues consiguió abrir una brecha en el muro de la discriminación de la mujer española. Ahora bien, después de 65 años de su muerte, las mujeres en España tenemos que luchar contra la discriminación institucionalizada y permanente en el terreno laboral y profesional. No voy a entrar en datos de nuestra realidad, como los malos tratos o los abusos sexuales, sino en los que aparentemente están superados, en esos avances conquistados por las mujeres y que los machistas vergonzantes esgrimen como un argumento para decir que la igualdad de los sexos está superada en el terreno profesional o laboral. Las mujeres nos hemos integrado al mundo del trabajo constituyendo el colectivo casi mayoritario en algunas profesiones, como en el periodismo, pero desgraciadamente ese dato no se corresponde con nuestra influencia real ni con la presencia en los puestos de responsabilidad. Todavía las mujeres hoy no formamos parte del círculo de poder real, todavía estamos en manos de los hombres, seguimos sin acceder a una representación justa y equilibrada y cada paso que damos supone una durísima batalla. Si Colombine luchó por el sufragio universal, todavía hoy las mujeres, a las puertas del siglo XXI, tenemos que luchar para que se cumpla el principio de igual trabajo-igual salario. Las mujeres cobramos salarios inferiores por el trabajo que desarrollamos a los hombres, el paro sigue cebándose en el colectivo femenino y la igualdad de oportunidades es una mera declaración formal que no se ha hecho todavía realidad. Que haya sido un hombre, periodista, quien haya recuperado la memoria de Carmen de Burgos es reconfortante y es muy importante. Sin embargo somos las mujeres las que tenemos la responsabilidad fundamental de seguir luchando día a día por nuestros derechos y reivindicaciones en todos los terrenos. Creo que hoy hay que reivindicar a Colombine, pero con ella también a otras mujeres que abrieron ese camino de trabajo incansable, mujeres como Clara Campoamor, Margarita Nelken o como Dolores Ibarruri. Y junto a ellas, a todas esas mujeres anónimas que luchan y trabajan día a día por conseguir la igualdad, porque sin igualdad no es posible avanzar. O eso es asumido por hombres y mujeres o será imposible transformar esta sociedad donde aspiramos a que los seres humanos sean iguales. El camino es largo, pero estoy completamente segura que lo recorreremos todos juntos. Por eso quiero dar unas gracias muy especiales a Federico Utrera, porque nos ha traído las "Memorias de Colombine" y con ellas la posibilidad de subrayar la importancia de la igualdad para el conjunto de nuestra sociedad. Por eso le he dado las gracias y le deseo de corazón mucho Éxito para su libro.

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