
Lola Canales
Allí, donde hoy se encuentra la plaza del Ángel Caído,
estuvo la fábrica de porcelana de la China, mandada construir por
Carlos III, donde trabajaban en secreto 32 químicos que poseían
la fórmula para el preciado ornamento, y un gran numero de obreros.
Allí se creó en 1830 la antigua Casa de Fieras, antecedente
del Zoológico de la Casa de Campo, con el famoso elefante Pizarro
del que se cuentan anécdotas mil y donde los niños madrileños
acudían casi todos los domingos. Incluso de provincias llegaban
a la capital para ver a las fieras en cautividad. Allí, el duque
de Fernán Núñez, en 1874, consiguió permiso
del Ayuntamiento para construir un paseo asfaltado que contó con
una fuerte oposición y tuvo que costear de su bolsillo la mitad
del importe, 11.000 duros. Pues allí, en el antiguo Paseo de Fernán
Núñez se celebra la 62 Feria del Libro de Madrid que ha
comenzado con teloneros de lujo. Para gozo de sus seguidores, ahí
estaban el sábado por la tarde firmando ejemplares Rosa Montero,
Ian Gibson, José Luis Sampedro, Javier Marías... Pero la
atracción estaba entre dos personas y por distinto motivo: Juan
Goytisolo, que ha aceptado este año acudir a la controvertida firma
de ejemplares tras veintisiete años de ausencia. Lo ha hecho para
apoyar a sus editores, una pequeña editorial llamada Hijos de Muley
Rubio cuyo responsable, Federico Utrera, ha escrito una impagable biografía
de mi adorada Carmen de Burgos, Colombine, la primera mujer periodista
iniciada en el Heraldo de Madrid, y la primera corresponsal de guerra.
El otro, un auténtico tótem, Pedro Almodóvar. Se
sabía dónde firmaba por la cola que había hasta llegar
a la caseta. Los que aguardaban estoicamente la firma del oscarizado guión
de 'Hable con ella', hacían todo tipo de comentarios durante la
espera. "A lo mejor me coge para algún papelito, porque soy
casi tan fea como Rossy de Palma", decía una cuarentona realmente
asimétrica. "Está más gordo de lo que parece,
pero es tan simpático..." decía un rubicundo muchacho
con el flequillo sobre los ojos, agitando con orgullo un ejemplar ya firmado.

Antonio Rojas
El fenómeno de la emigración ha tenido en el escritor Juan
Goytisolo (Barcelona, 1931) a un testigo de excepción. En los 60,
mientras vivía en París, observó la llegada de los
emigrantes españoles a territorio francés. Afincado ya en
Marraquech, ha presenciado la salida hacia nuestro país de los
jóvenes marroquíes que tratan de abrirse camino en Europa.
A este asunto ha dedicado un buen número de páginas en periódicos,
revistas y libros, que ahora se han reunido en un volumen, "España
y sus Ejidos", presentado ayer en el Círculo de Bellas Artes
de Madrid.

Fernando Bruquetas
A su pesar, Juan Goytisolo es la voz de la conciencia ciudadana, democrática
y europea, que es lo que se percibe en el libro que acaba de publicar
la editorial Hijos de Muley-Rubio titulado "España y sus Ejidos".
Así, en plural, para que a nadie le quepa duda de que en este país
existen muchos -y no uno solo- de esos pueblos, aldeas y ciudades en los
que se aprovecha la mano de obra foránea, pero se detesta todo
lo que esos trabajadores representan. (...) Lo que Juan Goytisolo denuncia
en este -su nuevo y último libro- "España y sus Ejidos"
es la misma injusticia que persiste en la cotidianeidad española
desde tiempo inmemorial.

Rosa Echeverría
El pasado viernes se inauguró en el Parque del Retiro, con la presencia
de la Reina Sofía, la Feria del Libro de Madrid, este año
dedicada a celebrar el Encuentro de Tres Culturas (la árabe, la
judía y la castellana). El regreso de Juan Goytisolo, luego de
27 años de emigración voluntaria, fue la principal atracción
de la jornada. La voz de Juan Goytisolo tenía ayer tornasoles de
denuncia mientras presentaba su libro "España y sus Ejidos"
(Hijos de Muley-Rubio), donde se recogen artículos escritos en
las cuatro últimas décadas sobre ese tema que sangra y que
tiene un nombre genérico, la emigración, un concepto vacío
de seres humanos. Durante la larga etapa del franquismo vivió en
París y, a lo largo de los años 50, fue testigo de este
gran drama. "Hay que tener en cuenta, expresó, que los españoles
eran desinfectados cuando llegaban a la estación de Ginebra en
un tren de Barcelona". Ahora se queja de que España se ha
olvidado muy pronto de tantas humillaciones sufridas más allá
de la piel de nuestras fronteras y, según denuncia, no existe solidaridad
para aceptar a unos ciudadanos que están sufriendo las mismas vejaciones
que sufrimos, "aunque los emigrantes españoles lo tenían
infinitamente mejor. Hoy se enfrentan siempre con métodos policíacos
a los más débiles". Le parece monstruoso que se tache
a unas personas de "ilegales", mientras los consulados ponen
trabas a aquellos que desean realizar las cosas legalmente, lo cual "hace
que se dispare el tráfico de personas y las mafias". El "gran
ausente" de la Feria sólo la visitó hace 27 años.
"Vine cuando por primera vez mis libros no estuvieron prohibidos
en España. Fui a la caseta de Seix Barral y pude ver mis ejemplares
impresos. Desde entonces no he vuelto". ¿Qué es lo
que le ha hecho regresar de nuevo después de tantos años?
"Por un lado, deseaba hacer una reflexión sobre la literatura,
el producto editorial y la industria del libro, que me parece necesaria
en este momento, y luego, teniendo en cuenta que la Fundación Tres
Culturas había hecho un homenaje a la Plaza de Marrakech, la ciudad
donde vivo desde hace seis años, me pareció una descortesía
no estar aquí". Explica que el tema de la emigración
le ha preocupado "porque la mayor parte de mi existencia he vivido
en París y Nueva York, dos ciudades llenas de inmigrantes. Era
un tema que desde antes que apareciera como algo urgente, ya lo veía
venir". En su conferencia, que tuvo lugar en el Pabellón de
las Tres Culturas de la Feria, patrocinado por el Círculo de Lectores/Galaxia
Gutenberg, realizó un brillante y lúcido recorrido por ese
itinerario vital de la literatura y, partiendo de unas esclarecedoras
palabras de Azaña, fue muy crítico con la industria editorial
española y los escritores comerciales, "a los que les importa
más vender que ser leídos. La industria del libro tiene
que inventar al gran público para dar salida a sus productos",
resaltó con fuerza. Opina que un paseo por cualquier Feria del
Libro es un espectáculo aleccionador, pero allí están
las interminables colas de gente que no lee, ante el actor o la actriz
de turno, que vende una especie de pizza mal digerida". Considera
que muchos autores corren tras su imagen de marca y los libros y los premios
están pensados para ser llevados al cine con una visión
cinematográfica y televisiva. "A Cervantes, añadió,
le hubieran exigido un Quijote dividido en 50 partes".

Nacho Para
Las endebles pateras siguen cruzando el Estrecho. Cada vez son más,
pero su rutina ha acabado por insensibilizar incluso a los más
solidarios. Instalado en Marraquech, Juan Goytisolo las ve partir hacia
el mundo rico, ese mundo al que él mismo renunció. Poco
amigo de las entrevistas, el escritor accede al encuentro en un hotel
de Madrid, durante una breve estancia para presentar "España
y sus Ejidos" (Editorial HMR), una recopilación de ensayos
y artículos periodísticos sobre los movimientos migratorios
publicados en los últimos 40 años. Se muestra relajado tras
su paseo matutino. Pero en su pétrea mirada parecen escritas las
advertencias de su editor: un error de actitud, una frivolidad o una adulación
excesiva y dará por acabada la charla abruptamente. Leyendo "España
y sus Ejidos" llama la atención que usted siempre escriba
desde el orgullo, pero sin atisbo de vanidad ¿es el orgullo el
secreto de los librepensadores?: "Según que se entienda por
orgullo". Exceso de estimación propia, aunque se apor causa
anoble. "Entonces no, no escribo con orgullo, sería más
ajustado decir que escribo con independencia. Desde los 12 años
me siento un ser independiente y ese impulso es el que ha determinado
toda mi vida y mi obra".
BABELIA
Javier Valenzuela
Su vida -residió en París cuando España exportaba
trabajadores y ahora vive en Marraquech cuando España los recibe-
ha permitido a Goytisolo tener una completa visión del fenómeno
migratorio. Es la recogida en "España y sus Ejidos",
una antología de artículos sobre este tema publicados a
lo largo de cuatro décadas. Como en otros aspectos de su vida y
su obra, el escritor exhibe en esta antología una tenaz y lúcida
coherencia. Tanto ayer como hoy, el Norte es un poderoso imán "para
los hombres y mujeres del subdesarrollo, deseos de mejorar su nivel de
vida y a partir de cero en unas sociedades que requieren sangre moza,
brazos y empeño". Y tanto ayer como hoy, Goytisolo propone
darles la bienvenida, tanto por solidaridad como por interés".
IDEAL
Miguel Angel Blanco
El "último" libro de Juan Goytisolo es su reencuentro
con cuatro décadas de artículos y entrevistas sobre el mundo
de la emigración, un territorio sociocultural en el que está
muy presente el paisaje almeriense. "España y sus Ejidos"
acaba de ver la luz en una edición muy cuidada por la editorial
de Hijos de Muley-Rubio, que dirige el periodista almeriense Federico
Utrera en Madrid, edición en la que ha participado el poeta almeriense
José Luis López Bretones: "es un libro con el que se
puede seguir el pensamiento crítico de Juan Goytisolo sobre el
tema de la emigración de forma clarividente, en cuarenta años.
Aquí está recogido su pensamiento que rastrea sobre un tema
muy vigente. "España y sus Ejidos" es un libro fundamental
para conocer el pensamiento de Juan Goytisolo".

Javier Valenzuela
Goytisolo, que siempre ha reivindicado el fecundo mestizaje de la España
de las Tres Culturas, -"hay que sumar y no restar, y la fuerza de
una cultura es su capacidad para asimilar otras culturas", afirma-,
habló de los problemas del momento por la mañana, en el
Círculo de Bellas Artes, al presentar su último libro, "España
y sus Ejidos", una recopilación de los artículos que
ha escrito en las últimas cuatro décadas sobre los fenómenos
migratorios. (...) "España y sus Ejidos", según
José María Ridao, uno de sus presentadores, "muestra
una metamorfósis, el cómo España pasó de ser
productor de emigrantes a receptor y también un desengaño,
el de cómo el haber sido país de emigrantes no nos ha ayudado
a acoger generosamente a los trabajadores extranjeros". Por su parte,
Fanny Rubio situó a Goytisolo "en la tradición literaria
del dolor que produce España y que incluye a Feijoo, Blanco White,
Larra, Azaña y Américo Castro".

José Manuel Benítez Ariza
Sospecha uno que la mayoría de los artículo que se publican
tienen fecha de caducidad. Otros, en cambio, encuentran confirmación
en los sucesos posteriores, y hasta ofrecen un modelo adecuado de análisis
para acontecimientos que ni siquiera eran previsibles en el momento en
que fueron escritos. Los de este segundo tipo, además, deparan
al lector la sorpresa de constituir, al ser reunidos según afinidades
temáticas, eficientes monografías, más eficaces e
inmediatas incluso que cualquier tratado escrito al efecto. Tal es el
caso de los artículos de Juan Goytisolo reunidos en este "España
y sus Ejidos". Abarcan 40 años en el tiempo y sus motivaciones
fueron muchas y diversas, aunque todas convergen en una clara preocupación
por la diversidad cultural y los fenómenos sociales e históricos
que la fundamentan. Al ser compilados, revelan el que el autor estaba
más o menos en lo cierto desde que publicó el primero de
ellos, "Testimonios de trabajadores inmigrados", en 1961. Al
mirarse en estos inmigrantes españoles en Francia, Goytisolo no
sólo reflexionaba sobre el precio humano del bienestar en los países
desarrollados, sino que también empezaba a intuir la posible posición
aventajada del observador que se sitúa en los márgenes de
su cultura y su lengua.

Rosa Mora
La gran noticia de la Feria ayer fue que, por fin, fue a firmar Juan Goytisolo.
El escritor no pisaba el Paseo de coches desde hacía 27 años
pero ayer abdicó de algunos de sus principios, porque quería
echar una mano a sus "pequeños editores". Por la tarde
firmó ejemplares de "Telón de boca", el libro
en el que anuncia que se retira de la narrativa y que ha sido publicado
por El Aleph, y "España y sus Ejidos", editado por una
minúscula y emprendedora editorial, Hijos de Muley-Rubio. Federico
Utrera, su responsable, que ni siquiera tiene caseta propia sino una que
comparte con otros pequeños editores, no cabía ayer en sí
de satisfacción por la presencia de Goytisolo.

Marta Borcha
El autor presentó su último libro "España y
sus Ejidos", una obra editada por Hijos de Muley Rubio con ilustraciones
de 12 pintores donde el escritor recoge un conjunto de artículos
escritos a lo largo de los çultimos 40 años en los que aborda
el tema de la inmigración: "Lo que venga de fuera pueder ser
benéfico para todos". Desde hace años, Goytisolo reside
en Marraquech, una ciudad desde la que muchos marroquíes se lanzan
a cruzar el Estrecho en busca de un futuro en España, un país
en el que, en su opinión "no encuentran solidaridad por parte
de unos ciudadanos que, hace no tantos años sufrieron parecidas
humillaciones a las que ellos tienen que enfrentarse".

Dice un viejo proverbio bereber que lo que no puede unir dios lo une el
diablo y eso parece haber ocurrido tras los atentados de Casablanca. España
y Marruecos se han apresurado a intensificar sus relaciones comerciales,
culturales y antiterroristas para proyectar su unión frente a la
violencia y dejando como agua pasada los tiempos en que Colin Powell tenía
que poner paz entre ambos países por un quítame allá
un perejil. El 30 de mayo, los Reyes inaugurarán la Feria del Libro
de Madrid, dedicada este año a las tres culturas y Juan Goytisolo,
escritor español afincado en Marraquech, dará la conferencia
inaugural tras presentar su último libro "España y
sus Ejidos". Al tiempo, el Retiro madrileño acogerá
una exposición fotográfica sobre la Plaza Jemaá el
Fna, de Marraquech. Momentos dulces en las relaciones bilaterales, al
menos en lo que a la cultura se refiere.

Incitatus
Incitatus recibe, honradísimo y muy emocionado, la invitación
que le manda por e-mail el Instituto Cervantes para asistir a un interesantísimo
acto en su sede de Moscú. Muchas gracias. Inci se inclina y besa
la mano igualmente de Anna Porta, encantadora amiga que lo invita a Valencia
a la ceremonia de entrega de los Premios Nacionales de Literatura. Del
mismo modo Inci le manda un abrazo al gran Juan Goytisolo, quien ha tenido
la gentileza de invitarlo a la presentación del libro España
y sus ejidos, que se celebrará en la bellísima ciudad marroquí
de Tetuán, llamada `La Blanca´, antes de que termine este
mes. Por lo mismo, Incitatus da las gracias con todo su corazón
a los organizadores de la segunda edición de la muestra Spain TV
Expo, quienes lo invitan a alojarse en el tremendo hotel Loews de Miami
Beach. Incitatus se muere de agradecimientos ante tales atenciones, pero
reconoce que se moriría muchísimo más si esas invitaciones
incluyesen al menos un billete de tren, o de avión, o al menos
plaza en alguna patera, para acudir a tan maravillosos actos. Uno ya no
aspira a que le paguen el hotel, que eso lo sabe hacer uno solo, pero
está bastante hasta los cojoncitos de invitaciones que son brindis
al sol hechas por jefes de prensa que parecen absolutos becarios. Inci
no puede dejar de recordar el día en que la Fundación Botín,
por mediación de una mujer maravillosa que se llama Ana P., se
llevó a este caballo a visitar las Cuevas de Altamira (la auténtica
y la impresionante reconstrucción). Y se lo llevó como era
menester, como se debe, porque la Fundación tenía verdadero
interés en que acudiesen los informadores. Y así nos trataron.
Lo demás son, ustedes perdonen por la expresión, gilipolleces.
Así que espero que salga muy bien la presentación de los
más recientes pinchos morunos literarios de Goytisolo. Ya me enteraré
por los periódicos. Qué coño.

Federico Utrera
Juan Goytisolo (Barcelona, 1931) es un escritor quizás más
reconocido y apreciado fuera de España que dentro. Premio Europalia
en Bruselas y Octavio Paz en México, su obra literaria y ensayística,
heredera de la de Américo Castro, Blanco White y el siglo de oro
español (Cervantes, Rojas, Delicado, Juan Ruiz...) es objeto aún
de graves controversias y agrias polémicas en el siempre candente
mundo literario. Ahora, recoge en "España y sus Ejidos"
su obra en torno a las relaciones de España con el mundo arabe
y la inmigración, con un capítulo que reune sus textos escritos
sobre Canarias. En "Fantasmas en las Canarias", que fue escrito
en 1976, Goytisolo recoge una polémica que no por antigua deja
de tener actualidad. El número 3.356 del semanario Blanco y Negro
había publicado un reportaje de un "enviado especial"
a Canarias que fue titulado "¡Marroquíes avizor!".
En él se denunciaba que "nuestras" islas "corren
el riesgo gravísimo de una ocupación extranjera, que a largo
plazo podría poner en peligro "nuestra" soberanía".
Goytisolo se sorprende de que "los invasores que abrigan tan funestos
designios respecto a Canarias no son norteamericanos, sino hindúes
y, sobre todo, "alauitas", lo cual escrito hace 27 años
no deja de tener su gracia. (...)

J.L.B.
El pasado 28 de julio se presentó en el Complejo Cultural Adeljalaq
Torres de Tetuán (Marruecos) el último libro de Juan Goytisolo,
España y sus ejidos, publicado por editorial Hijos de Muley-Rubio.
El acto, planteado como un encuentro entre editores de las dos orillas
del Mediterráneo, se desarrolló ante un auditorio que superó
el centenar de asistentes y que convocó asimismo a diversos medios
escritos de la prensa marroquí y a corresponsales de medios españoles
como La Vanguardia, la catalana TV 3 y Canal Sur. Moderado por el profesor
de la facultad de Filosofía de Tetuán Abderrahman Ben el
Ahmar, Goytisolo aplaudió la iniciativa del acto por haberse organizado
"entre foros independientes", en alusión a la revista
"Cuadernos de Norte", la librería Al Anwar y la editorial
almeriense, con sede en Madrid, HMR. El libro reúne artículos
dispersos del intelectual español escritos a lo largo de poco más
de cuarenta años, centrados en torno al tema de la emigración
desde una óptica poco usual: la del español que residiendo
en París vio llegar a miles de compatriotas que arribaban a Europa,
y ahora la del residente en Marruecos que ve partir a los marroquíes
en un periplo similar al que realizaron décadas atrás sus
vecinos del norte, "en una época en que, como recordaba el
poeta José Ángel Valente, al bajar del tren que iba de Barcelona
a la estación de Ginebra, apartaban a los españoles para
desinfectarlos". Goytisolo aseguró que España y sus
ejidos abarcaba la totalidad de sus escritos en torno a un tema sobre
el que ya creía haberlo dicho todo: "mi experiencia a lo largo
de la vida en torno a las cuestiones de la inmigración y la emigración"
-afirmó- "está concentrada en este libro y me resulta
ya muy difícil volver sobre ello, a no ser que ocurran nuevos acontecimientos
que me obliguen a intervenir de nuevo, aunque espero que no". El
escritor, conocedor minucioso de los problemas sociales y humanos de la
provincia de Almería desde que a finales de los 50 iniciara sus
viajes a estas tierras atraído por el deslumbramiento estético
de sus paisajes, pero conmovido a la vez por las difíciles condiciones
de vida de sus habitantes en aquellos años, ha ido dejando testimonio
literario y reflexivo de sus encuentros con Almería en muchas de
sus obras, aunque tal vez las más conocidos sean La Chanca y Campos
de Níjar, dos libros testimoniales que produjeron gran impacto
en su día y que fueron prohibidos por la censura franquista. En
esta ocasión, al presentar los artículos y ensayos reunidos
en España y sus ejidos, que se ve complementado en su última
parte con una selección de entrevistas recientes, Goytisolo aseguró
haberse felicitado cuando a principios de los 80 Almería empezó
a pasar de la pobreza a la riqueza gracias al impulso de su agricultura,
pero añadió que ese cambio tal vez se produjera en un tiempo
demasiado corto, con demasiada brusquedad, y sin dar tiempo a la generación
de una cultura cívica ni a la gestación por parte de la
administración de unas políticas migratorias adecuadas:
"Familias que vivían en condiciones extremas se toparon en
corto tiempo, gracias a un conjunto de circunstancias que los economistas
han analizado muy bien, con un nivel de vida altísimo, y esos desajustes
a los que me he referido explican a veces una serie de conductas en mucho
casos realmente lamentables", afirmó aludiendo a los acontecimientos
de febrero de 2000 en El Ejido. En el transcurso de la presentación,
cuya última parte se convirtió en un diálogo abierto
entre el escritor y los asistentes, Goytisolo informó de los resultados
de los analistas de diferentes bancos, quienes cifraban en unos 230.000
el número de extranjeros que España necesitaba anualmente
para mantener su economía y sus prestaciones sociales, insistiendo
en las dificultades que estas personas encontraban al llegar a nuestras
fronteras: "los consulados no informan, se pone todo tipo de trabas
a esta emigración y eso mismo favorece la ilegalidad en el tráfico
de inmigrantes y la mundialización de las mafias". En este
sentido, alabó la decisión de la Generalitat de Cataluña
de crear en Casablanca una oficina de información para facilitar
asesoramiento a los eventuales trabajadores marroquíes que piensan
establecerse en España. "Los puestos de trabajo que no quieran
los españoles serán ocupados por extranjeros, y hay que
ver de qué modo se les facilita este trabajo sin tener que caer
en manos de las redes mafiosas y sin que se jueguen la vida en el Estrecho
o en la travesía a las Islas Canarias, lo cual me parece terrible".
Goytisolo criticó igualmente a los empresarios que se lucran del
trabajo ilegal y censuró una política inmigratoria que actúa
únicamente con medios policiales para enfrentarse a la parte más
débil de este problema, al inmigrante que llega sin papeles, pero
que en cambio no vigila con suficiente rigor ni a las mafias ni a las
empresas que viven del trabajo de estos indocumentados. Previamente a
las palabras de Juan Goytisolo, intervinieron en el mismo acto el librero
Abdelaziz Sbai y los editores Federico Utrera y Abdelhamid Beyuki, quienes
coincidieron en lamentar la unilateralidad de la mirada española
hacia el norte, a costa del alejamiento de los espacios comunes con el
sur.
El poeta y filólogo José Luis López Bretones, responsable
también de la edición textual de España y sus ejidos,
subrayó el interés del encuentro por reunir en torno a un
mismo autor dos visiones "desde la orillas árabe y latina"
del Mediterráneo, mientras que el profesor Abdelhamid Sarraj se
detuvo en las analogías entre las trayectorias de Juan Goytisolo,
Jean Genet y Miguel de Cervantes. La cita concluyó con una cena
en la Casa de España de Tetuán, donde también estuvieron
presentes diversas personalidades del mundo académico, político
y social de esa ciudad del norte de Marruecos que fuera la capital del
antiguo Protectorado.

La última obra de Juan Goytisolo 'España y sus ejidos',
es una recopilación de los artículos y entrevistas que durante
cuatro décadas ha dedicado el escritor a relatar el complejo fenómeno
de la inmigración. Así, muestra la "metamorfosis"
que ha sufrido España desde la dictadura, cuando los trabajadores
emigraban hacia Europa, hasta los conflictos raciales que hoy se producen
en todo el país. El autor presentó el libro, publicado por
la Editorial Hijos de Muley-Rubio, en el Círculo de Bellas Artes
de Madrid, acompañado por los escritores Fanny Rubio, José
María Ridao y Mustapha El M'Rabet, que también preside la
asociación de inmigrantes marroquíes en España ATIME.
Goytisolo aprovechó la rueda de prensa para invitar a los asistentes
a la conferencia inaugural que pronunciará en la Feria del Libro
de Madrid. Además, mañana se inaugurará una exposición
que reúne las obras que ilustran 'España y sus ejidos',
en la Galería Trovador de Madrid. 'España y sus ejidos'
reúne los primeros artículos del escritor, como es 'Testimonios
de trabajadores inmigrados', que describe las vivencias de los emigrantes
españoles que "llamaban a las puertas de Europa" desde
finales de los 40. En este orden de cosas, Goytisolo estudia la situación
de estos trabajadores en los países desarrollados. La obra incluye
artículos y entrevistas posteriores que reflejan la visión
de Goytisolo del cambio que experimentó España, y especialmente
Almería, cuando su población "abandonó la pobreza"
en un rápido enriquecimiento. Según el autor, este progreso
se apoyó en el trabajo que los inmigrantes africanos desempeñaban
en los invernaderos de la provincia. Para resumir su pensamiento respecto
al fenómeno de la inmigración, el escritor subrayó
que "hay que sumar y nunca restar" y que todo lo que llega de
fuera debería intentar asimilarse en lugar de rechazarlo. Además,
se definió como un "animal profundamente urbano" que
ha extraído innumerables enseñanzas del "movimiento"
de las ciudades que ha visitado. Respecto al "problema" que
en la actualidad supone para algunos países desarrollados asimilar
los flujos de inmigración, Goytisolo insistió en que se
debería enfrentar a las mafias ilegales que trafican con vidas
humanas, que se han convertido en unas "redes muy poderosas"
y dejar de perseguir al "inmigrante sin papeles". "Hay
que ver de qué manera se les proporciona trabajo y documentos y
se les facilita la integración en lugar de poner en peligro sus
vidas", sentenció. Para el escritor José María
Ridao, el desengaño que Goytisolo muestra en sus artículos
se debe a que en España se ha aplicado una "memoria literal"
y no se ha impuesto una "ejemplar", basada en intentar que otros
no sufran lo que nosotros hemos padecido. Por su parte, Mustapha El M'Rabet,
destacó la profundidad y sencillez de Goytisolo en su estudio de
las relaciones entre los inmigrantes y la sociedad autóctona. Fanny
Rubio quiso señalar la "adicción" del escritor
por Cervantes, que se refleja en su literatura cuando describe territorios
españoles como si se tratase de lugares míticos.

El escritor Juan Goytisolo presentó ayer su último libro,
España y sus Ejidos, un conjunto de artículos escritos a
lo largo de las últimas cuatro décadas en los que aborda
el tema de la inmigración. "Lo que venga de fuera puede ser
benéfico para todos", dice este intelectual. Goytisolo (Barcelona,
1931) residió durante el franquismo en París y allí
fue, en los años 50, testigo de la llegada de una multitud de españoles
que emigraba a Europa en busca de un futuro mejor. En aquella época
"los españoles eran desinfectados cuando llegaban a la estación
de Ginebra en un tren procedente de Barcelona", recordó. Desde
hace años, este escritor de espíritu crítico reside
en Marrakech, una ciudad desde la que ahora ve cómo muchos marroquíes
se lanzan a cruzar el Estrecho en busca de una oportunidad de futuro en
España, un país en el que, en su opinión, no encuentran
solidaridad por parte de unos ciudadanos que, hace no tantos años
y aunque hoy no lo reconozcan, sufrieron parecidas humillaciones a las
que ellos tienen que enfrentarse. El autor de Coto vedado siente cierto
"desengaño" por esta actitud de los españoles
hacia los inmigrantes, una actitud que achaca a que en los 80 España
"pasó de la pobreza a la riqueza en un cambio demasiado rápido"
que "se hizo con brusquedad" y que ha provocado que la población
no tenga "una cultura ética, ciudadana y democrática".
El presidente de la Asociación de Trabajadores e Inmigrantes Marroqués,
Mustafá Mrabet, que acompañó a Goytisolo, destacó
que luchar contra las injusticias hacia los inmigrantes "desde la
literatura, desde la intelectualidad, es una tarea más necesaria
que nunca". Por su parte, el escritor José María Ridao
apuntó que los emigrantes españoles "lo tenían
infinitamente mejor" que los inmigrantes de ahora.

El escritor Juan Goytisolo ha reunido en un libro una treintena de artículos
y ensayos en los que analiza tanto la actitud de España ante el
fenómeno de la inmigración como el mestizaje árabe
y judío de la cultura española. Ilustrado por doce artistas
de España y Marruecos que homenajean a su autor, se titula 'España
y sus Ejidos'. Editado por HMR, es una miscelánea de textos en
los que se aborda la relación de España con el mundo árabe
y su postura ante la incesante inmigración procedente del Magreb
y del Africa subsahariana. Goytisolo recoge en sus 240 páginas
una buena parte de los escritos que ha dedicado a esta cuestión
desde finales de los años 50 hasta 2002, en los que evalúa
el cambio de situación que se produce desde que España es
un país emisor de emigrantes, con destino sobre todo a Francia
y Alemania, hasta su transformación en país receptor de
inmigración árabe. En ambos casos, el testimonio y la visión
del escritor es doble y original. Desde su residencia en París
observó en los sesenta el autoexiliado Goytisolo la llegada de
las inmigración española, portuguesa o turca. Desde Marraquech,
su actual residencia, es testigo hoy de la salida del país de miles
de magrebíes y subsaharianos que intentan alcanzar las costas europeas
jugándose la vida en busca de su particular Eldorado. La privilegiada
relación cultural de España con el mundo árabe queda
patente en unos textos que analizan también la formación
de la cultura española como fruto del mestizaje entre cristianos,
musulmanes y judíos. El mudejarismo, como una característica
fundamental de la literatura, la arquitectura o el arte supusieron un
auge económico e internacional que aún no ha alcanzado parangón
desde entonces, a criterio de Goytisolo, que trata de reflejarlo en 'España
y sus Ejidos'.

Ha concluido en Tetuán (Marruecos) el encuentro de editores españoles
y marroquíes en torno al último libro el escritor Juan Goytisolo,
'España y sus Ejidos' (Hijos de Muley-Rubio), tras la intervención
del propio autor. A lo largo de este acto y ante un auditorio que superó
el centenar de personas, Goytisolo aplaudió la iniciativa literaria
por haberse organizado "entre foros independientes", en alusión
a la revista 'Cuadernos de Norte', la librería Al Anwar y la editorial
HMR. Juan Goytisolo entabló un diálogo con los lectores
que acudieron a la convocatoria, donde destacó que la edición
de este libro reunía artículos sobre la inmigración
escritos a lo largo de sus últimos 40 años desde una óptica
poco usual: la del español que residiendo en París vio llegar
a miles de compatriotas que arribaban a Europa, y también la del
residente en Marruecos que ve partir a los marroquíes en un periplo
similar al que realizaron sus vecinos del norte. Insistió en que
era necesaria una mayor educación cívica que ayudase a comprender
cómo las necesidades económicas y de mano de obra eran la
principal causa de este éxodo "que no se detendrá",
y alabó la decisión de la Generalitat de Cataluña
de crear en Casablanca una oficina de información para facilitar
asesoramiento a los eventuales trabajadores marroquíes que piensan
establecerse en España. Moderado por el profesor Abderrahman Ben
el Ahmar, quien destacó que el fenómeno de la inmigración
no era "más que un pretexto para abordar el tema de la alteridad",
a contiuación intervineron el librero Abdelaziz Sbai y los editores
Federico Utrera y Abdelhamid Beyuki, quienes coincidieron en lamentar
la unilateralidad de la mirada española hacia el norte, a costa
del alejamiento de los espacios comunes con el sur. El poeta y filólogo
José Luis López Bretones subrayó el interés
del encuentro por reunir en torno a un mismo autor dos visiones "desde
la orillas árabe y latina" del Mediterráneo, mientras
que el profesor Abdelhamid Sarraj se detuvo en las analogías entre
las trayectorias de Juan Goytisolo, Jean Genet y Miguel de Cervantes.

La obra de Juan Goytisolo continúa acaparando la atención
de editores y lectores como lo demuestra la reedición de su libro
Estambul Otomano (Planeta 1989), que desgraciadamente se presenta ahora
sin las excelentes ilustraciones que acompañaban la primera edición,
y la publicación de España y sus ejidos, una recopilación
de artículos sobre la emigración aparecidos en las últimas
cuatro décadas en libros, revistas y periódicos. (...) Al
igual que le ocurrió al conocer las abandonadas tierras de Almería
a finales de los años cincuenta, Goytisolo se muestra de nuevo
conmovido por algunos lugares de la geografía turca donde todavía
no ha llegado la revolución industrial, el desarrollo salvaje y
el destrozo ambiental. En estos espacios, el autor encuentra un mundo
en el que el tiempo y la historia parecen detenidos y en el que prevalecen
las tradiciones sociales y las relaciones humanas. Por su parte, en los
artículos reunidos en España y sus ejidos, la mayoría
de los cuales aparecieron en la Prensa en los últimos cuatro años,
Goytisolo analiza el fenómeno de la emigración del sur al
norte, sus causas (pobreza, desempleo y analfabetismo), y sus consecuencias
(muerte en pateras, racismo, desigualdades laborales y diferencias raciales,
religiosas y culturales) con el propósito de "fortalecer la
sensibilidad política del lector" (pág. 14). A Goytisolo
le duele especialmente el hecho de que los españoles se nieguen
a adquirir una cultura de la emigración, que acepten el mestizaje
racial y cultural, más cuando la llegada de pueblos y de personas
de múltiples orígenes está en la raíz de nuestra
historia y de nuestra configuración geográfica, social y
artística. Por ello, los sucesos ocurridos en el pueblo almeriense
de El Ejido, que representan la culminación simbólica del
conflicto entre el casticismo español y el mundo árabe,
actualizan de forma trágica la incomprensión, la insolidaridad,
la xenofobia y el racismo. Frente al "infierno" de El Ejido,
el autor opone el barrio parisino de Sentier, "lo contrario al gueto"
(pág. 50), donde conviven ejemplarmente ciudadanos franceses con
personas de muy distintos orígenes, culturas y creencias. Los artículos
recogidos en este volumen, escritos por lo general en una excelente prosa,
oscilan entre el reportaje periodístico y el ensayo de corte crítico.
Todos ellos contribuyen a conformar una autobiografía personal
e intelectual del escritor que abarca desde los años treinta hasta
finales de siglo, dejando constancia del inalterable compromiso de Juan
Goytisolo con los marginados y los emigrantes, de su deseo de lograr una
sociedad más justa, más solidaria y más mestiza.

La Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) ha organizado
para hoy, dentro de la programación de actividades culturales paralelas
a sus cursos de verano, una nueva edición de 'Los Martes Literarios',
en la que el escritor Juan Goytisolo deshojará su árbol
de la literatura. Goytisolo (Barcelona, 1931), que reside actualmente
en Marrakech, escribió su primera novela, Juegos de manos, en 1954.
A ésta le siguieron Duelo en el paraíso (1955), El circo
(1957), Fiestas (1958) y La resaca (1958). Estas tres últimas obras
formaron parte de la trilogía El mañana efímero.
Señas de identidad (1966), una de sus obras más valoradas,
supone un giro de signo experimentalista en el que profundiza en Reivindicación
del Conde Don Julián (1970) y Juan sin tierra (1975). En ambas
manifiesta su ruptura con España y su heterodoxia total con respecto
a los valores de Occidente. Goytisolo recibió en 1985 el Premio
Europalia, el mismo año en que narró su vida en Coto Vedado.
Su libro más reciente, España y sus Ejidos, reúne
artículos y ensayos en los que aborda la relación entre
España, el mundo árabe y la inmigración que procede
del Magreb y del África subsahariana. La cita con Juan Goytisolo
será a las 20:00 en el Paraninfo de La Magdalena.

G.M.
El narrador Juan Goytisolo protagoniza hoy, al margen del ciclo académico
que imparte en torno a su obra, la tribuna de los Martes Literarios. El
escritor, que reside en Marrakech, escribió su primera novela,
'Juegos de manos', en 1954. A ésta le siguieron 'Duelo en el paraíso'
(1955), 'El circo' (1957), 'Fiestas' (1958) y 'La resaca' (1958). 'Señas
de identidad' (1966), una de sus obras más valoradas, supuso un
giro de signo experimentalista en el que profundiza con 'Reivindicación
del Conde Don Julián' (1970) y 'Juan sin tierra (1975)'. En ambas
manifiesta su ruptura con España y su heterodoxia total. Goytisolo
recibió en 1985 el Premio Europalia. Su libro más reciente,
'España y sus Ejidos', reúne artículos y ensayos.
Otras obras suyas son 'Makbara', 'Coto vedado', 'Telón de boca',
'En los reinos de taifa'. (Paraninfo de La Magdalena, a las 20.00 h).

El escritor español Juan Goytisolo presentó su última
obra "España y sus ejidos" -una recopilación de
artículos y entrevistas en los que durante cuatro décadas
relató el complejo fenómeno de la inmigración- que
en los próximos meses llegará a la Argentina. Publicado
por la Editorial Hijos de Muley-Rubio, la presentación se llevó
a cabo en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, con lapresencia
de los escritores Fanny Rubio, José María Ridao y Mustapha
El M'Rabet, quien también preside la asociación de inmigrantes
marroquíes en España ATIME. (Télam-SNI)

Rosa Mora
"Integración bien aplicada y no extranjería: resulta
indecente calificar de ilegales a los seres humanos, como veo escrito
en nuestra prensa. Los inmigrantes venidos a Cataluña serán
tarde o temprano tan catalanes como los antiguos xarnegos", afirmó
ayer Juan Goytisolo en una conferencia sobre la inmigración en
el marco del Año del Mediterráneo de la Universidad Autónoma
de Barcelona. El Gobierno socialista no supo prevenir las nuevas realidades
de la mundialización y en vez de una ley de integración
de la mano de obra requerida por la industria, la agricultura y un sector
de servicios en constante expansión, parió una ley de extranjería
a un tiempo injusta e inaplicable y cuyos efectos colean aún. Con
el PP, las cosas se han agravado", dice el escritor, que vive habitualmente
en Marraquech. (
) Goytisolo habló de su experiencia personal
con la emigración y recordó cuando se fue de eEspaña
en 1956 y se instaló en París. Su exilio fue cultural, político
y social: "Había decidido abandonar un país en donde
todo me era negado. La libertad de pensar, de escribir, de publicar, de
rebelarme contra el régimen y su iglesia". Ya en el viaje
se encontró con emigrantes españoles, valencianos sobre
todo, que abandonaban el país por motivos económicos. Buena
parte de los testimonios que recogió aparecen en su último
libro "España y sus Ejidos" (Hijos de Muley-Rubio)
LA
VOZ DE GALICIA
El escritor español Juan Goytisolo, afincado en Marrakech, defendió
ayer la apertura de una oficina de inmigración en Casablanca por
parte de la Generalitat de Cataluña, al tiempo que criticó
las políticas en esta materia de los gobiernos socialista y popular.
"El Gobierno socialista no supo prevenir las nuevas realidades de
la mundialización, y, en vez de una ley de integración de
la mano de obra requerida por la industria, la agricultura y un sector
de servicios en constante expansión, parió una ley de extranjería
a un tiempo injusta e inaplicable y cuyos efectos colean aún",
declaró el escritor en Barcelona, adonde se desplazó para
presentar su último libro, España y sus Ejidos. Sin embargo,
también tuvo palabras para el PP, del que dijo que "ha agravado
las cosas". "Los cambios restrictivos en la ley -afirmó-
han tenido el efecto contrario: multiplicar el número de indocumentados,
en lugar de fomentar una regulación de la inmigración en
función de las necesidades laborales en los países de procedencia.

Carla Fibla
La editorial independiente Hijos de Muley-Rubio presentó ayer en
Tetuán junto a los editores de ambos lados del Estrecho un ensayo
sobre los últimos 40 años de emigración e inmigración
a través de los ojos de Juan Goytisolo. Su finalidad e intención:
"Que vean la brutal realidad" . Enemigo de los actos oficiales,
el escritor barcelonés se desplazó desde Tánger,
donde pasa siempre unos días en verano, huyendo del calor y los
turistas de la Plaza Jemaa el Fnaa de Marakesh, para rodearse de amigos
y conocidos y hablar de las migraciones.
"España y sus Ejidos" es un libro de edición cuidada
en el que se recopilan sus artículos publicados en prensa y revistas
escritos por Juan Goytisolo durante los últimos 40 años.
Las ilustraciones de 12 artistas de las dos orillas del Estrecho ilustran
este desgarrador fenómeno. En un análisis sentimental pero
crítico, Goytisolo considera que es posible frenarlo: "No
se trata de abrir las fronteras, sino de que, según informes del
BBVA, España necesita para mantener su actual nivel económico
y de prestaciones sociales 230.000 inmigrantes anuales", concreta
Goytisolo quien también reconoce que al mismo tiempo asegura que
España vive una falsa sensación de "avalancha, invasión,
marea o peligro". La solución proviene, según el autor,
de las acciones individuales, de intentar tratar el problema de fondo
según las necesidades de los países de acogida, preparando
al inmigrante a la vida desarraiga que le espera al otro lado de su frontera.
"Hay que enseñar los oficios que son necesarios en España
para que el emigrante pueda encontrar un camino, en lugar de enfrentarse
a las fronteras cerradas y a un papeleo administrativo imposible. Esto
es lo que impulsa la inmigración ilegal". Goytisolo pide una
política informativa, tanto de la Administración marroquí
como de la española. Y evitar esa actitud "irracional"
en la que se han sumido las relaciones bilaterales entre ambos países
desde la decisión del reino alauí de no firmar el acuerdo
de pesca con la Unión Europea. Abandonar frases como "al moro
ni agua", que pronunció el presidente del Gobierno español,
José María Aznar. Ante la posibilidad de que surjan otros
Ejidos, Goytisolo apunta que es necesario "acabar con los guetos
y hacer una política sensata con respecto al inmigrante".
Las claves de una buena integración en los países que hoy
son receptores de inmigración se concentran, según el autor,
en terminar con la hipocresía respecto a estereotipos demasiado
asentados en nuestra sociedad, dejar de confundir las culturas con las
tradiciones, "la cultura de esos", y atreverse a hablar de religión
en lugar de plantear sólo afinidades culturales, cuando se deben
abordar las diferencias entre los que llegan y los que les reciben. Goytisolo
confesó durante la presentación de su libro que todo lo
que tenía que escribir o decir sobre la inmigración está
en este volumen, que no quiere repetirse y ahora se trata de aplicar lo
que ya se sabe que ocurre.
CUADERNOS
DEL NORTE
La casa editorial HMR acaba de publicar un libro de Juan Goytisolo titulado
"España y sus ejidos". Es una obra que recopila una serie
de artículos y entrevistas ya publicados en periódicos y
revistas españoles También contiene una entrevista publicada
en el número cinco de la revista marroquí Cuadernos del
Norte. A pesar de que algunos textos se oficiales como no gubernamentales
con un humor quijotesco y una crítica mordaz. Estas actitudes se
contradicen con la modernidad pretendida por sus autores. Una de las paradojas
que más irrita a Juan y publicaron hace décadas, la obra
sigue manteniendo su vigencia ya que trata las actitudes españolas
tanto que además de encontrarla graciosa le hace sentir lástima
al mismo tiempo, es la desmemoria. Desmemoria de los que sufrieron las
lacras de la emigración y de
la dictadura cuando ignoran el sufrimiento de quienes se ven hoy obligados,
por la pobreza y la tiranía que imperan en sus países de
origen, a errar por El Ejido o por los senderos de un país donde
mucha gente sigue temiendo las fantasmagorías creadas por el imaginario
enfermo de antaño. Fantasmagorías que se esfuerzan en resucitar
los que detienen el poder político, los nuevos ricos y los seudointelectuales.
El libro abarca una introducción y cuatro partes. Prepararon la
edición del libro J. L. Bretones, A. Ben El Ahmar y A. Sarraj.
También contiene ilustraciones de artistas españoles y marroquíes
cuyas biografías fueron elaboradas por F. Utrera.
LATERAL
Luc Demeuleneire
¿ Es posible que lo que no sucede sea más importante que
lo que sucede ? En Tetuán la Blanca, en el norte marroquí,
lo improbable desafía a veces abiertamente los límites del
buen sentido... De hecho, el lunes 28 de julio, en la antigua capital
del protectorado español, la entrevista a Juan Goytisolo, minuciosamente
preparada al fuego de la admiración, se disipó de repente
en el calor blando del verano y dejó paso, incidentalmente, a la
reflexión y la introspección. El desencuentro con el otro
se transformó en un encuentro consigo mismo. Los grandes escritores
deben de tener en común con los Maestros Zen que unos y otros son
capaces de desatar los vientos de la tormenta interior. En el fondo, bastó
con ponerse a escuchar las volutas del té a la menta que corren
por la atmósfera para que, milagrosamente, se despejaran las sombras...
Yo había llegado la víspera, el domingo 27, por la tarde,
tras una épica travesía del Estrecho. Llegado especialmente
para entrevistar a Juan Goytisolo con ocasión de la presentación
de uno de sus últimos libros, "España y sus ejidos",
publicado por la editorial HMR, había previsto un día de
descanso el martes 29, para reposar y "rentabilizar" el viaje
(unas 24 horas en tren, barco y coche) antes de volver a España...
Resultó que la entrevista no tuvo lugar y que, en contra de lo
esperado, el día libre, el martes 29, ¡ fue más importante
que el que había motivado mi desplazamiento ! En el plano intelectual,
al menos... Desde el otro lado del espejo, de la barrera norte-sur, en
realidad entendí que todo es una cuestión de punto de vista,
de visión... Ya lo sabía, claro, pero no es lo mismo "saber"
que "sentir", y aquel día, en los jardines de una antigua
fortaleza española transformada en terraza de bar, en compañía
de Abderrahman Ben El Ahmar, profesor de filosofía y amigo íntimo
del escritor, puedo decir que lo sentí. Sin duda Juan Goytisolo
está cansado de tanta vida pública, de tanto circo mediático,
y eso puede explicar su falta de interés por una entrevista, pero
también es más que probable que el antiguo compañero
de Guy Debord y Jean Genet esté hoy profundamente impregnado de
cultura árabe, ¡ en la que está sumergido desde hace
ya tantos años !
Cuando, en el ardor de la conversación, brota la idea de un artículo
atípico, presentado bajo la forma de textos cortos con aire de
aforismos, y le digo a Abderrahman que la idea le gustará a Juan
Goytisolo, se echa a reír y me dice: "No importa si a él
le gusta o no; si quieres ser "goytisoliano", hazlo porque a
ti te gusta, y punto." (
) Juan Goytisolo ya no tiene que probar
nada. "Está en el cielo", como diría su último
editor, Federico Utrera (HMR). De ahora en adelante tiene medios para
escoger, para decidir. Además, ¡ rechaza dos de cada tres
invitaciones ! Al inicio de la presentación de su libro "España
y sus ejidos", declaró que estaba allí porque se trataba
de un acto organizado por un editor pequeño, una revista cultural
también pequeña (Les Cahiers du Nord - ¡ cuyo redactor
jefe no es otro que Abderrahman ! -) y un pequeño librero independiente...
El autor afirma que es "un español sin ganas". ¿
Entonces quizá es "un marroquí con ganas" ? En
todo caso, ha decidido vivir en Marrakech y hoy, tal como me ha reconocido,
habla más en árabe que en español. También
parece más a gusto con marroquíes que con sus compatriotas...,
aunque Abderrahman afirma que no hace diferencias, que si la mayor parte
del tiempo estuvo rodeado de magrebíes, es pura casualidad. Dicho
esto, ¿ por qué no podría sentirse más marroquí
que español ? ¡ Yo mismo me siento más español
que francés ! (
) ¿Hace falta más de lo que
tenemos para estar felices ? Concretamente, ¿ mi vida hubiera sido
más plena, más perfecta si Juan Goytisolo me hubiera concedido
una entrevista en privado ? A la sombra de las murallas centenarias, entre
cantos de muecines, comprendí que no, que lo que es está
bien y es suficiente; que, en el fondo, no necesitamos más; que
a menudo lo que nos impide alcanzar la felicidad son precisamente nuestros
deseos, nuestra sed de conquista, de posesiones, etc. De repente me sentí
cercano a la filosofía sufí, tan comparable - Juan Goytisolo
lo ha señalado en varias ocasiones - a la de los místicos
cristianos, como San Juan de la Cruz, por ejemplo. Mirando a Abderrahman
-pedir otra vez té a la menta- tuve además la sensación
de que si vine a Tetuán, no fue para encontrarme con Juan Goytisolo,
sino para encontrarme con él... o, al menos, para tener esta charla
trascendental. ¿ Quién sabe ?
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